Para: Un amigo perdido
De: Un amigo sin ideas
Cuando observes que llegue la hora, aprovechala, respira-le a los oídos, dejala que forme su momento -de esos felices-, pero no trates de hablarle en medio del suspiro -que es muy breve, pero tierno para ella-. No cometas la imprudencia de ser indirecto y desinteresado, pues esperala una respuesta -ya que esta muy consciente de lo que quisiste expresar. Hasta quiere ir al baño -no para cumplir con una de sus necesidades fisiológicas, tu mejor que nadie debes de saber: que es muy medida, tanto que tiene una hora fija para descargar los desechos líquidos-. Por eso te digo: No te consideres un Don Juan, oh un muchacho rico, que bastante cansada ésta de esos hombres, con decirte que la ultima vez que la invitaron al restauran fue a cenar; el presumido de Agozo tuvo el honor.
Te contare lo sucedido. Resulta que: Agozo fue al salón VIP, la cita estaba pautada para la 9:15 p.m., él llego a eso de la 9:11, se veía algo sudado y nervioso, cuando entró lo primero que vio fue su reloj CASIO, algo asustado se sentó, llegó a pensar que había llegado retrasado, llamó al mozo, le pidió una cerveza light, en los próximos 5 minutos se la bebió, luego fecundó lo antes pedido. A la 9:27, vio a una mujer desmontarse de un vehículo; con un pantalón algo desajustado; el pelo largo, pero era obvio el sucio que tenia; esa mujer lentamente caminó hacia él, era ella. Entonces Agozo empezó hablar (al parecer las cervezas le envenenaron su sangre temprano) viajando hacia el pasado, hacia su vida y su vieja relación y hasta dijo que había diseñado un mundo (el cual era completamente de fantasía). Luego de haber pasado varios minutos exclamando su pesadilla vivida, llamó al mozo una vez más (el con su camisa blanca y una corbata respondió al llamado) dejando el menú en la mesa. La dama seleccionó un vino Protos Reserva, él por su parte siguió pidiendo cerveza y cuantascosas costosa que hubieran en el menú (la intención era fascinarla). Después de varios minutos de timidez, ella se pronuncio (aunque fue bastante discreta); él aprovecho un silencio y expreso lo que sentía; su interés quedo al desnudo; las intenciones eran de accionar, ya estaba esperando que ella la sorprendiera con un beso. Ella por su parte cerró los ojos; su cabeza la acercó; con una mirada vaga (él hizo lo mismo) de la nada salio un mar de líquidos, en su mayoría compuesto por comida, luego de haber concluido ese episodio (la tempestad) la miró, ella suavemente empezó a reírse, todos creyeron que estaba loca.
Amigo, yo luego pensé, que fue el repudio que provocó esa reacción y que no había otra razón, pues -el ambiente era el ideal; luces clara en una noche oscura; la música nítida; el aire en 22 grado celsius en verano; Agozo con su mejor perfume y muy ostentoso.
Aunque para ser honesto contigo, pienso que el perfume tuvo una relación con el suceso, pues cuando le llevé el vino me di cuenta que detuvo la respiración y que volteaba la cara para respirar, además su cara estaba bastante roja (daba señales de asfixia) y como mujer no ésta acostumbrada a lo extravagante, y seré más certero: No es que mi trabajo me lleve a espiar, pero tengo oídos y ellos escuchan, después que pasó ese incidente, la escuché hablar por el teléfono, aun recuerdo que dijo: “Me gustan los detalles, más cuando son distintos y sencillos”. Aunque a veces tanta belleza, riqueza y admiradores confunden, y claro, estos últimos provocan celos.
Parece que tengo la oportunidad en mis manos, de hecho se me ocurre una idea, yo se que ella hablara por 25 minutos; mientras ella permanezca en el baño yo iré fortaleciendo la idea...
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