Que mejor distintivo que tu odio
de donde surge mi rostro
al mismo que puedes recordar con facilidad
con los recuerdos que, de seguro nunca olvidalas
¡Y ni tan malos fueron! Pues hasta el cuerpo dejó
lamento todo el dolor, sin culpar a la sombra
sino al placer del hombre mutilado
que se enderezo, dejando su liquido sin distinción
sin importarle tu amor, dejándose poseer de la pasión
violentando la entrada desconocida
para luego dejarme en una bolsa por días y hasta meses
desapareciendo como preso fugitivo
y de seguro ¡ni se acordó!
Y me repudia que sigas con su trabajo...
provocando orgasmo
y ya no hay tiempo para PERO
pues aquí estoy YO.
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